Friday, June 16, 2006

Cousin Henry por Anthony Trollope

Traté de leerlo hace dos años pero me distraje por la página veinte. Volví al libro luego de ver una adaptación televisiva de The Way We Live Now, otra novela de Trollope que me interesó mucho por lo bien que le entra al dinero, un tema tan universal y difícil.

The Way We Live Now es sobre una gran estafa financiera internacional, Cousin Henry es sobre una pequeña estafa familiar. Cousin Henry tiene el atractivo de que es una novela corta y entretenida, la perfecta introducción a Trollope.

El libro está lleno que tensión. Irónicamente, la tensión se fundamenta en la inacción del protagonista. Henry, impostor accidental, esconde un testamento para quedarse con unas tierras, pero sufre de culpa y se debate entre revelar el documento para beneficiar a su prima Isabel y destruirlo. Henry es un personaje creíble. Su nulidad ética lo hace contemporáneo.

La heroína, sin embargo, es pura moral victoriana. Isabel es modesta, honorable, resignada, querida por todos, una mujer ideal para la época que hoy día pasaría por arrogante y testaruda.

Al final, y en línea con los principios personificados por Isabel, el bien triunfa sobre el mal, lo cual no quiere decir que la novela sea predecible. Trollope sabe como mantener el interés de sus lectores aunque adivinen el final.

Tuesday, April 25, 2006

Los Siete Pecados Capitales por Fernando Savater

Los Siete Pecados Capitales es el libro más comercial que he leído de Savater. Hago este comentario porque el tipo se tira una retahíla en contra del marketing literario precisamente en este libro y porque no me parece que lo comercial sea necesariamente malo.

El título podría ser de película de Hollywood. La estructura es fragmentada y formuláica, diseñada para mantener el interés de lectores poco versados. El mismo Savater admite que el concepto le fue propuesto por un equipo de “creativos” pagados por la editorial. Además la distribución del libro estuvo precedida por una elaborada campaña de relaciones públicas. Aún así, me parece bueno.

Me gustan los tratados filosóficos "light", especialmente los que le entran a un tema tan difícil como la ética y que mantienen cierta
profundidad. A Savater le he tenido aprecio desde que leí Ética para Amador, cuando fui estudiante universitario. Me parece un tipo balanceado, con sentido común y a tono con los tiempos. Sus libros me han servido de referencia ética. Además me gusta su personalidad. Quiero decir, el Savater que Savater presenta en sus libros me cae bien. Me parece un tipo entretenido, culto y que casi siempre tiene la razón. Hasta cuando se pone terco, que es bastante, me puedo relacionar con él. Así me sucedió con este libro que además me pareció entretenido.

Los Siete Pecados Capitales se lee de un tiro. No llega a las doscientas páginas y está repleto de anécdotas cultas que amenizan la lectura. La inclusión de entrevistas a pensadores que representan los puntos de vista musulmán, judío y católico le suma diversidad argumentativa y ayuda con el ritmo. Es exactamente lo que esperaba de Savater, digo un manual de ética fácil, relevante y sustancioso.

Cada pecado cuenta su sección propia, precedida a su vez por un diálogo entre el escritor y el diablo. Los diálogos tienen un pequeño problema: el autor siempre gana. Savater olvida que confronta a la mente más inteligente del mundo, la de Satanás.

Luego las opiniones de Savater sobre la lujuria son un poco raras. Me refiero a las numerosas referencias que hace a ninfomaníacos y atletas sexuales obsesionados con su desempeño. Entiendo que este tipo de personas existen, pero me parece que sobredimensiona su influencia y le presta demasiada atención.

En fin, esta me pareció una lectura grata, bastante buena para tratarse de un libro de moda.

Thursday, April 13, 2006

Single and Single por John Le Carré


Single and Single es lo primero que leo de Le Carré. Se trata de una novela de suspenso bien escrita y con cierta profundidad, ni más ni menos de lo que esperaba después de haber visto la versión cinematográfica de The Constant Gardener.

La novela va sobre la mafia rusa post-perestroika y sus conexiones con la banca y un bufete inglés.

Los primeros capítulos tienen una estructura barroca, con giros temporales y acertijos narrativos, pero a medida que avanza la novela se simplifica. El último capítulo parece escrito para Hollywood, con sus tiros y helicópteros correspondientes.

Las situaciones son creíbles. Los personajes y particularmente el protagonista son a la vez románticos y mundanos. Se mueven en ambientes exóticos que Le Carré sabe describir bien: Estambul, Londres, Rusia. En los momentos culminantes la historia le da a lo heroico pero sin traspasar los límites de lo posible.

Se supone Single and Single no es de los mejores libros de Le Carré. Sus fans lo acusan de superficial. Los otros deben ser muy buenos.

Wednesday, March 29, 2006

The Tin Drum por Gunter Grass

The Tin Drum es un libro muy raro. Uno de los más raros que he leído. Gunter Grass se imagina una mente terriblemente inteligente encerrada en un cuerpo infantil y utiliza su voz para narrar la Alemania de la segunda guerra. Me refiero a la voz de Oscar, el engendro de un triángulo amoroso que, al igual que el autor, nace en la frontera con Polonia en los años veinte

En las seiscientas y tantas páginas del libro a Oscar le pasa de todo: Deja de crecer, rompe vidrios con la voz, recibe un tambor que define su vida, concibe un hijo con su cuerpo de niño, mata a un padre, decide crecer un poco más, se hace millonario... El punto es que todas estas acciones tan disparatadas cuando se ven así, fuera de contexto, tienen todo el sentido del mundo en la novela.

Grass estructura un universo paralelo a la guerra y sus postrimerías para poder contarlas sin maniqueísmos. La dualidad de Oscar le da una flexibilidad argumental extensísima. Oscar el inocente cuenta el suicidio de su vecino nazi y pedófilo con la distancia de la inocencia. Oscar el travieso hace de un mitin nazi un episodio humorístico. Oscar el jorobado critica la bohemia de la posguerra. Oscar el adolescente consigue descargar su libido con la empleada de la casa. Pero sobre todas las cosas Oscar cuenta la historia de su familia, que también es la historia de la primera mitad del siglo veinte.

El libro está dividido en dos secciones. La primera comienza con la generación de los abuelos de Oscar y termina al final de la guerra. Durante todo este tiempo Oscar tiene el cuerpo de un niño de tres años y el raciocinio de un adulto que sin embargo está aprendiendo constantemente. La segunda parte comienza con una transformación física, Oscar se convierte en jorobado y en una persona madura que se tiene que ganar la vida. La diferencia entre las dos secciones es marcada y viene dada en parte por el ánimo del pueblo alemán que pasa de optimista a tener la moral por el suelo.

The Tin Drum se supone un texto difícil. No es cierto, es una lectura sencilla. El problema es que es un poco largo, por eso me arrepiento de haberlo leído en inglés en lugar de español. Si hubiera escogido mi lengua materna creo que me hubiera metido más en los detalles y evitado relecturas.

Hay una película que filmaron al final de los setenta y que se basa en la primera sección del libro. Es casi tan buena como el libro.

Thursday, March 09, 2006

La Peste por Albert Camus

Saqué "La Peste" de la biblioteca porque me pareció una lectura apropiada después de "A Journal of the Plague Year". Pensé que podría comparar la manera en que Defoe y Camus interpretaron la plaga en épocas tan distantes. Efectivamente, a pesar de los siglos que los separan los textos tienen mucho en común. Camus le rinde homenaje a Defoe constantemente y tal como lo esperaba reinterpreta algunos de sus pasajes. Sin embargo hay una diferencia fundamental entre los dos libros. La plaga de Defoe se arma sobre un cataclismo real, la de Camus es metafórica.

Varias cosas me sorprendieron de Camus. La primera fue su sentido del humor. Aunque el libro le entra a un tema tan dramático sus personajes hacen reir. El segundo es su optimismo. Se supone que un existencialista ateo que escribe después de la segunda guerra mundial no puede creer en el género humano y sin embargo el libro es fundamentalmente optimista, lo que no quiere decir que no tenga su lado oscuro. Las escenas sórdidas sobran, en particular la lenta convalecencia de un niño a la que Camus dedica montones de páginas. Pero al final del día el libro se puede describir como la historia de unos amigos que, atrapados por la peste, se dedican a combatirla.

Hay algo impersonal, si se quiere seco en el estilo de Camus, sobre todo al principio del libro. A veces me pareció que en lugar de una novela estaba leyendo un guión cinematográfico en el que se describen las acciones de los actores y se reproducen diálogos. Pero ya sea por costumbre o por buena escritura este efecto se pasa y uno termina metiéndose en el libro.

Un detalle curioso. Casi no hay mujeres. La esposa del protagonista se va del pueblo cuando comienza la peste y su madre es el único personaje femenino con una presencia directa en la novela. Quedé con la impresión de que Camus no puede escribir sobre mujeres.

Hay un pasaje en que se me quedó grabado y que describe esa humanidad que se respira en la Peste. Después de una jornada agotadora dos protagonistas se aprovechan de sus salvocunductos y aunque está prohibido se dan un baño de mar. El baño los hace sentirse gente en medio del infierno que es la peste.

Wednesday, March 08, 2006

Crónicas Italianas por Stendhal

De importancia:
-Crónicas Italianas es el último libro de Stendhal.
-Stendhal dedicó años a estudiar los documentos en que se basan estos relatos.
-A pesar de lo que diga el autor este libro es de ficción.

Hablamos de un libro escrito por un autor maduro sobre un tema que lo obsesiona y que ha estudiado por años. Pero además de maduro y entendido, el Stendhal de las crónicas es un hombre que vive su plenitud literaria. Lo que quiero decir es que este libro es, como dicen en mi país, la verga de Triana, o como dicen en otros países, de marca mayor.

Los cuentos se suponen traducciones de narraciones folklóricas y documentos judiciales italianos sobre crímenes pasionales cometidos por nobles o celebridades del pasado. Stendhal mantiene un tono folklórico, sobre todo al principio de los relatos, que comienzan a lo cuento de hada pero invariablemente se convierten en retratos sicológicos crudos y penetrantes.

La Abadesa de Castro, el primer cuento, es un joya. Stendhal arranca con una suerte de prólogo sobre el siglo XVI y la mentalidad de los florentinos. De repente el tono cambia al de un manuscrito que narra un amor imposible entre un bandido bueno y una joven noble. Se siente uno como leyendo el Decamerón. De a poco la historia adquiere profundidad sicológica, pasa de lo pintoresco al lo dramático. Los personajes cometen errores, son egoístas y extremadamente crueles, acciones que se justifican en nombre de ese sentimiento desproporcionado que es el amor en la Italia renacentista.

Más que cuentos Stendhal escribe novelas en miniatura. Los personajes envejecen, pierden la inocencia, viajan, se confunden y se ven atrapados en las contradicciones de su época; viven veinte años en veinte páginas.

Stendhal es un escritor desprejuiciado, con una visión realista del género humano y sin embargo también es un romántico. Sus textos son espejos de realidades, no en vano el mismo acuñó esta metáfora, pero las realidades que refleja son románticas, en todos los sentidos de la palabra, desde el más cursi hasta el más sublime.

Disfruté mucho este libro.

Monday, January 30, 2006

The Metamporphosis and Other Stories por Franz Kafka

La Metamorfosis fue una de mis primeras revelaciones literarias. Recuerdo el libro, verde claro, mal impreso, traducido por Borges y con dos cuentos que me impresionaron aún más que la Metamorfosis: El Artista del Hambre y El Artista del Trapecio. Eso fue hace unos de veinte años. Por eso cuando di con esta traducción al inglés pensé que el efecto de su lectura sería desmitificador.

Así entré de nuevo en la dimensión Kafka, y así también me transporté a sus pesadillas con la misma fuerza, creo, de mis primeras lecturas. De hecho, agradezco esta experiencia por revelarme que la buena literatura todavía me impresiona.

Los personajes de estos cuentos tienen en común la impotencia. La realidad conspira contra ellos, como al soñar que estamos desnudos. Pero en lugar de desesperarse aceptan la lógica del absurdo. Gregorio Samsa no se angustia por saberse un bicho, sino por no poder abrir una puerta. Karl Ross sufre por haber perdido una maleta, no por saberse desterrado. Los personajes se rinden ante las realidades que Kafka les inventa y que terminan aniquilándolos.

El cuento que más me gustó fue otra vez El Artista del Hambre. Es corto y triste como un poema. La tragedia del protagonista es virtuosa. Ayuna porque no le gusta comer. Cuando es famoso el público no lo entiende y cuando por fin logra su proeza, el ayuno eterno, el mundo lo olvida y prefiere en su lugar a una formidable pantera.

Al leer a Kafka pienso en el siglo XX, en la manera en que sus metáforas capturaron su tiempo. Pero también pienso que el siglo XXI es igual de absurdo, que al final del día siempre soñaremos las mismas pesadillas y seguiremos leyendo al mismo Kafka que tuve la suerte de leer hace unos veinte años.